A la hermana mayor (menor) que la vida me permitió elegir

Hoy no estás acá,
como hace unos cuantos años.
Pero te celebro igual.
Y agradezco tu amistad.

Y agradezco al cielo por tu vida,
por contar un año más.
Siempre te dije que no quería crecer,
pero hoy te digo que no me quiero quedar.

Quisiera, este día,  poderte abrazar
Quisiera, esta noche, contigo brindar
y que estén a la mesa todos los demás
y bailar y cantar y reirnos sin parar.

Pero, a pesar de que te extraño,
de nada me puedo quejar.
Porque soy demasiado afortunado
de contar contigo, siempre estás.

¡Gracias!
Mil veces gracias,
de verdad.

Quiero que Dios y la Virgen te bendigan siempre,
que te cuiden y acompañen.
Que te rías mucho,
que logres todas tus metas y sueños.
Que la felicidad te encuentre cada día.
Que la dicha sea cotidiana,
que desayunes alegría y cenes paz.
Quiero que el universo siempre conspire a tu favor
y que nada te apague…
Eres más fuerte que la distancia, que la nostalgia y que cualquier percance.
Además, tu luz ilumina a mucha gente.

Eres la hermana mayor (menor) que la vida me permitió elegir.
Hoy solo puedo enviarte buenas vibras, mi amor sincero y mi agradecimiento genuino; pero ya celebraremos todos juntos, mejor que antes.

¡Feliz cumpleaños Toñis!

“Eres un ángel que alumbra mi corazón”